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Análisis de la ‘Final 8’ de la Liga de Campeones por Luis Daniel Rojas Jiménez

Luis Daniel Rojas es hidrogeólogo de profesión y aficionado ávido del análisis del fútbol, sus números y detalles.

Junto al RB Lepizig, el Olympique de Lyon se coló como invitado inesperado en las semifinales de la Liga de Campeones 2019-2020, jugadas a puerta cerrada en Lisboa debido a la pandemia de COVID-19 que azota al mundo entero.

Muy pocos aficionados habrían apostado por ver a ambos equipos en estas instancias, pero eso es lo maravilloso e impredecible del fútbol. Hoy a la 1:00 p.m. (hora tica), el club lionés se medirá al poderío del Bayern Múnich dirigido por Hans-Dieter Flick.

El técnico francés Rudi García posiblemente apostará por la misma fórmula que le ha dado resultados tan positivos hasta el momento. Atrás plantará una defensa firme con el guardameta portugués Lopes y tres defensores en el fondo, liderada por el belga Jason Denayer.

Delante de la defensa, dos carrileros de recorridos largos (Cornet y Dubois) y tres mediocampistas, donde destacan el versátil Aouar y el brasileño Bruno Guimaraes. Por último, dos puntas veloces y certeros en el contraataque: Depay y Ekambi, con Moussa Dembélé esperando en el banquillo como variante. Este último anotó dos veces y terminó de sepultar al Manchester City de Pep Guardiola en los cuartos de final.

Garra contra una montaña de poder

El Lyon tumbó al City en cuartos. (Twitter)

Esta formación, de entrada conservadora pero letal si carbura, permitió a los lioneses dejar en la cuneta a la Juventus y al eterno candidato Manchester City. Consciente de sus debilidades pero también de sus muchas fortalezas, incluido ser el tapado o el “underdog de la competición, García ya no teme a nadie a estas alturas.

Esta vez el reto para el Lyon es un Everest futbolístico. El Bayern suma nueve victorias consecutivas en la presente temporada de Liga de Campeones; despachó al Chelsea en octavos; y dejó en llamas al Barcelona, tras destrozarlo por el insólito marcador de 2-8 en cuartos de final.

La exhibición del Bayern ante Messi, Piqué y compañía ha sido la noticia de los últimos días en el planeta fútbol, ya que trajo consigo varias consecuencias negativas para los culés, incluyendo el despido del técnico Quique Setién y del secretario técnico y exjugador Abidal.

Rebajar la euforia

Lewandowski llega al cierre de la temporada en excelso estado de forma. (AFP)

El club muniqués está enfocado en el premio mayor. Pese a discursos arrogantes de antiguas glorias como Matthäus y Rummenigge, jugadores como Thomas Müller – excelso ante los barcelonistas – han rebajado la euforia. La plantilla alemana se concentra en su próximo duelo y aún no se ve en la final.

Subestimar al Lyon sería un grave error, en el cual posiblemente cayeron tanto la Juve como el City. Flick tiene a su disposición a todo el plantel, salvo al francés Benjamin Pavard, quien pese a recibir el alta médica difícilmente vaya a jugar ante el Lyon.

Es probable que Hansi apueste por el mismo once inicial, con el capitán Neuer en puerta y defensa de cuatro conformada por Alaba y Boateng en el centro, Kimmich por derecha y la sensación canadiense Davies por la banda izquierda.

Precisamente la defensa puede considerarse el talón de Aquiles del Bayern, ya que Boateng no ofrece seguridad y Alaba no es central natural, pero se ha reconvertido por la explosión de Alphonso Davies. Süle no está para ser titular aún después de superar una grave lesión y Lucas Hernández no parece convencer a Flick, más allá del alto costo que pagó el Bayern al Atlético de Madrid por su traspaso.

En mediocampo, Thiago llevará la manija del equipo, acompañado por Müller y Goretzka, jugadores que recuerdan a los alemanes de la década de 1980 por su mentalidad y despliegue. Adelante los tres hombres de ataque posiblemente sean el croata Ivan Perišić, Serge Gnabry y el matador polaco Lewandowski, hasta el momento máximo goleador del torneo.

La versatilidad de sus jugadores ha permitido a Flick encontrar el gol por múltiples vías. Sus laterales son puñales: Kimmich anotó y Davies le asistió ante el Barcelona, tras bailar a Semedo.

Tanto Müller como Goretzka aparecen desde segunda línea y son peligrosos en los centros al área. Los extremos pegados a la banda desbordan con facilidad, Lewandowski está enrachado y encima cuenta con recursos en el banquillo como el brasileño Coutinho o los franceses Coman y Tolisso, ex del Lyon.

Para el Olympique el partido pasa por resguardarse bien atrás y salir a la contra con velocidad, aprovechando que el Bayern adelanta mucho sus líneas y que tanto Alaba como Boateng han visto mejores épocas.

El vencedor de esta segunda semifinal se plantará en la gran final a jugarse en el Estadio Da Luz el próximo domingo 23 de agosto. Les espera el París Saint-Germain.

Luis Daniel Rojas es hidrogeólogo de profesión y aficionado ávido del análisis del fútbol, sus números y detalles.


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